Un mar amarillo

¿Qué es un mar amarillo?

Es ese mar en el que nadas diariamente.

Aceptando todo lo establecido.

No queriendo molestar.

Sin expresar lo que verdaderamente sientes.

Eres tan políticamente correcto que te hundes en él.

Qué duro se presenta tener que decir a alguien que sus palabras o acciones te han ofendido, sobre todo si ese alguien es cercano.

Antes de enfrentarte ante tal hazaña, hay que dedicarle un tiempo de reflexión, de lo que coloquialmente conocemos como: consultarlo con la almohada.

Esas palabras que los demás derrochan en ti, deberías pasarlas previamente por el filtro de: ¿por qué me están afectando?

Las causas pueden ser varias, te propongo algunas:

  • Ha chocado con uno de tus principales valores, por ejemplo, la coherencia. Es esa opinión que te ofrece una amiga, sin que tú la hayas solicitado, sobre la educación de tu hijo, pero ella peca de lo mismo cada día.
  • Tocado y hundido. Han dicho alguna característica de tu carácter con la que no estás de acuerdo. Tu compañero te dice que eres demasiado brusco en tus correos. Tú opinas que las cosas hay que decirlas claras y directas no entiendes que eso sea un defecto, sino todo lo contrario.
  • Tus heridas mal curadas. En el pasado viviste una situación que no superaste y ahora se reproduce como un Déjà vu. Tu pareja actual te dice que algo que ya viviste en tu matrimonio anterior. Eso hace se tambaleé tu relación actual, aunque tu relación con la persona actual sea otra completamente diferente.

Por lo que has podido observar, son situaciones que te han provocado un malestar, pero no por las palabras de otros, sino por cómo tú cerebro las está traduciendo para asimilarlas y se está chocando que hay algo que impide sean tratadas desde la objetividad.

Sea cual sea la razón que te esté causando ese malestar, en ti está el poder de dejar que entren y te produzcan ese color amarillo de piel y te ahoguen.

Además de valorar qué nos está molestando, hay un básico, un principio inquebrantable: tienes que contar a la otra persona tu malestar.

Vas a descubrir lo bien que sienta “descargar” y lo más importante, que la otra persona no te a dejar de querer y si lo hace, no debe estar en tu vida, es la mejor manera de matar dos pájaros de un tiro.

Si no sabes distinguir una causa de otra, te puedo ayudar. Yo no lo voy a saber tampoco, pero tengo las preguntas adecuadas que hacerte para que tú lo descubras por ti mismo.

P.D. Nunca lo olvides, más vale una cara coloradaque mil amarillas.

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